March 7, 2012
Cuando el New York Post puede sacar una portada como esta, es el colmo de la felicidad para sus periodistas.
Una historia de sexo, burdeles y banqueros. Y la madam, claro.

Cuando el New York Post puede sacar una portada como esta, es el colmo de la felicidad para sus periodistas.

Una historia de sexo, burdeles y banqueros. Y la madam, claro.